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EL CORREO

El Casco Viejo y el Ensanche cuadruplican la media vasca, en una ciudad en la que la delincuencia baja un 2,37% según las estadísticas oficiales

David González - 17 abril 2017 acuchillado-en-avda-gasteiz.jpg
Ertzainas protegen a un joven acuchillado en plena Avenida de Gasteiz. / Blanca Castillo

DELITOS EN VITORIA
Los barrios donde más sube la delincuencia. Judimendi (un 33% del año 2015 a 2016), Coronación (16,5%), Centro (11%), Abetxuko (7%), San Martín (6,6%), Desamparados (6,5%), Zabalgana (6%), Lakua-Arriaga (5,4%) y Sansomendi (4,5%).
Barrios donde más baja. Aranzabela (caída del 42%), Gazalbide (35,9%), Aranbizkarra (24,8%), Txagorritxu (14,8%), San Cristóbal (13,3%), El Anglo (12,46%) y Zaramaga (10,49%).
Delitos por cada mil habitantes. Según los datos oficiales del Gobierno vasco y Ayuntamiento, el Casco Viejo registra 184,45 delitos por cada mil habitantes. Quintuplica la media vasca, establecida en 37,15. El segundo barrio con ‘más movimiento’ es el Centro. Su tasa es de 156,21, cuatro veces superior al promedio del País Vasco.
Por debajo de la media vasca. Nueve barrios vitorianos. Son Sansomendi, Zabalgana, Aretxabaleta, San Martín, Aranbizkarra, Gazalbide, Aranzabela y San Lucía. El resto, diecisiete, están por encima de la tasa autonómica.
Evolución delincuencia. Descenso del 2,37%, según la estadística oficial. De 14.779 infracciones penales en 2015 se pasó a 14.429 en 2016.
El delito más común. El hurto. Supuso el 51,7% de las denuncias registradas el año pasado.

«Puedes caminar de día por cualquier calle de esta ciudad sin temor a que te pase nada. De noche sí debe usarse más el sentido común y no entrar, por ejemplo, en parques. A ver en qué otro lugar se puede andar con semejante tranquilidad. Aún así, hemos notado un incremento en la entidad de los delitos y eso preocupa». La síntesis parte de un par de patrulleros de la Ertzaintza. Coincide en líneas generales con el sondeo realizado por EL CORREO entre otros efectivos de este cuerpo y de la Policía Local.
Los que mejor conocen las calles del municipio arrugan el entrecejo con la cuestión de la inseguridad. «Vitoria sigue siendo segura, por supuesto. Pero cada vez menos», advierten. La estadística oficial, esa que año tras año traza una curva descendente en el número absoluto de infracciones penales, un 2,3% menos en 2016, no esconde sin embargo el aumento de la criminalidad en barrios como Judimendi, Coronación, Centro, Abetxuko, San Martín, Desamparadas o Zabalgana. Los tres primeros capitalizan los porcentajes más sonoros. 33%, 16,5% y 11%.
Otro dato para la reflexión. Pese a bajar las denuncias respecto a ejercicios anteriores, el Casco Viejo registró el año pasado nada menos que 184,45 delitos por cada mil habitantes (esta tasa se utiliza como medidor universal). Ese registro quintuplicó la media vasca, establecida en 37,15 casos. Por su parte, el índice español es de 43,2.
El Centro no se quedó atrás. Sus 156,21 actas policiales cuadruplicaron el promedio autonómico. «La problemática en ambos barrios suele ceñirse a fines de semana y festivos, con muchos robos de carteras y móviles. También están los hurtos en comercios», relatan varios patrulleros consultados.
«El problema es que está aumentando la violencia en los delitos a pie de calle. Por citar uno muy significativo, el de los asaltos a chavales que vuelven de fiesta». Hace unas semanas, la Ertzaintza ya detuvo a dos grupos diferentes vinculados a esta clase de delincuencia. En ambos casos eran jóvenes «muy conflictivos desde su época de menores». Dicho de otro modo, con actuaciones policiales anteriores.

«Casos de mayor gravedad»

«Han subido los robos con fuerza, la violencia de género no cesa llegando a tener en momentos puntuales hasta un caso al día; antes las armas blancas brillaban por su ausencia y ahora cualquiera puede sacarte una… Tenemos que andarnos con mucho ojo», ilustran agentes de ambos cuerpos policiales. Hace un par de años que la Fiscalía alavesa alerta en sus memorias anuales del agravamiento de los casos que les llegan.

«En números generales han bajado las infracciones penales, pero los delitos son de mayor identidad sin ninguna duda», abunda un patrullero con dos décadas de experiencia a cuestas. «Eso sí, siempre hay que denunciar. Si no se acude a nosotros, el problema seguirá ahí porque no habrá constancia».

Al menos, la estadística oficial sí refleja un descenso claro de la delincuencia en barrios como Aranzabela (caída del 42%), Gazalbide (35,9%), Aranbizkarra (24,8%), Txagorritxu (14,8%), San Cristóbal (13,3%), El Anglo (12.46%) o Zaramaga (10,49%).

Seis detenidos en un fin de semana de lo más movido
La Ertzaintza y la Policía Local tuvieron más trabajo del esperado durante este fin de semana de Semana Santa. A pesar de notarse la marcha de los vitorianos, efectivos de ambos cuerpos no pararon. En especial, en la madrugada y mañana de ayer. Según fuentes policiales hubo media docena de detenidos por diferentes motivos.

La Policía autonómica llevó ante el juzgado de guardia, Instrucción número 1, a cinco personas. El caso más grave, un hombre acusado de violencia de género con el agravante de saltarse una orden de alejamiento sobre su expareja. También hubo dos imputados por violencia doméstica, otro por quebrantamiento y uno más por desobediencia. Por su parte, la Policía Local presentó a un arrestado a Instrucción número 1. En su caso, por ser el presunto autor de un botellazo a otro joven en una pelea ocurrida a la salida de una discoteca.

Asimismo, ayer por la tarde los servicios de emergencias de SOS Deiak rescataron en Kontrasta a un montañero con problemas de salud que fue trasladado al hospital de Txagorritxu.

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