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Archivo de Noticias del 22 de Febrero de 2014

COMPARECENCIA EN JJ. GG. EL 21/02/2014

Notici enviada por Errota Zaharra el 22 de Febrero de 2014

El pasado día 21 de Febrero de 2014 la PLATAFORMA POR UN IBI JUSTO Y EQUITATIVO, de la que somos partícipes, compareció a las 11:00 h., en la Comisión de Hacienda de las Juntas Generales de Álava y éste es un extracto técnico de lo que les demandamos:
NOCIONES
Concepto
El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) está regulado, en Álava, por la Norma Foral 42/1989, de 19 de Julio, sus posteriores modificaciones efectuadas hasta la fecha y, en los diversos municipios, por la Ordenanza correspondiente, que ha de ceñirse, obligatoriamente, a lo dispuesto en esta Norma Foral.
El IBI es un impuesto que grava el valor de los bienes inmuebles (artículo 1), siendo sujetos pasivos del mismo, los titulares de esos bienes (artículo 5).
Base Imponible
Su base imponible está constituida por el valor de dichos inmuebles, para lo que se tomará como valor de los mismos, su valor catastral, que se fijará tomando como referencia el valor de mercado de aquellos, sin que, en ningún caso, pueda exceder de éste (artículo 6).
Los valores catastrales se fijan a partir de los datos obrantes en los correspondientes Catastros Inmobiliarios (Artículo 9).
Para fijar los valores catastrales, Diputación realizará una delimitación del suelo urbano, elaborará la correspondiente Ponencia de Valores en la que se recogerán los criterios, tablas de valoración y demás elementos precisos para llevar a cabo la fijación de dichos valores. De estos pasos, la Diputación dará audiencia a los Ayuntamientos respectivos a fin de que informen de lo que estimen procedente. A la vista de los informes municipales, la Diputación resolverá lo que estime oportuno (artículo 11.1 a 11.4).
Las Ponencias de Valores aprobadas por Diputación serán publicadas en el BOTHA y, por edicto, en el Ayuntamiento afectado, dentro del año inmediatamente anterior a aquel en que deban surtir efecto los valores catastrales resultantes. Los valores catastrales resultantes, habrán de ser notificados individualmente o por personación a cada sujeto pasivo, antes de la finalización del año inmediatamente anterior a aquel en que deban surtir efecto (artículo 11.5 a 11.7).
Los valores catastrales así fijados deberán ser revisados cada ocho años (artículo 11.8).
Cuando circunstancias especiales pongan de manifiesto diferencias sustanciales entre los valores catastrales existentes y los de mercado, aquellos habrán de modificarse por la Diputación, bien de oficio, bien a instancia del Ayuntamiento, mediante una nueva Ponencia de Valores siguiendo los trámites indicados en el artículo anterior (artículo 12)
Igualmente, la Diputación podrá actualizar los valores catastrales por aplicación de coeficientes, mediante la Norma Foral de Presupuestos del Territorio Histórico (artículo 13).

Cuota tributaria
La cuota del impuesto se obtiene aplicando el tipo de gravamen a la base imponible y minorándola en las bonificaciones previstas (artículo 14.1).
El tipo de gravamen será del 0,3% (artículo 14.2).
Los Ayuntamientos podrán reducir el tipo de gravamen hasta el 0,15% siempre y cuando ello no suponga, respecto de los bienes de igual uso, una disminución de la recaudación por este Impuesto respecto de la obtenida en el período impositivo anterior (artículo 14.2 párrafo2º).
Los Ayuntamientos podrán incrementar los tipos de gravamen hasta el límite del 1,5% para los bienes urbanos y del 1,1% para los bienes rústicos (artículo 14.3)
Finalmente y, por excepción, en los municipios en que entren en vigor nuevos valores catastrales, los Ayuntamientos podrán establecer, durante un período máximo de 8 años, tipos de gravamen reducido que no podrán ser inferiores al 0,1% para los bienes urbanos y del 0,075 para los rústicos (artículo 14.6).
Por otra parte, el artículo 15 indica las bonificaciones que pueden llevarse a cabo sobre la cuota.

Al menos las Normas Forales 22/2007,en su Artículo 36 establece para 2008, una actualización del 1.02 y la 21/2008, en su artículo 31, establece para 2009, una actualización del 1.02.

JUSTIFICACION DE NUESTRAS PRETENSIONES

En la modificación de las Ordenanza Fiscal del Impuesto sobre Bienes Inmuebles para 2.014 se produce un mantenimiento del tipo impositivo, así como de la base imponible del mismo, tomada del valor catastral, lo cual supone, para los contribuyentes, el pago de una cuota tributaria igual a la del ejercicio anterior.
No obstante, el artículo 6.2 de la Norma Foral 42/89 de IBI de Álava, establece que “para la determinación de la base imponible se tomará como valor de los bienes inmuebles el valor catastral de los mismos, que se fijará tomando como referencia el valor de mercado de aquellos, sin que, en ningún caso, pueda exceder de éste”.
A pesar de ello, y de que llevamos más de cinco años en los que el valor de mercado se va reduciendo año a año hasta acumular una depreciación en torno al 40% sobre valores de 2.006, durante este período, el valor catastral se ha ido incrementado, por lo que ha superado, sustancialmente, a aquel, incumpliendo ostensiblemente lo decretado en el artículo 6.2 de la citada Norma Foral.

Por otro lado, el artículo 11.8 de la meritada Norma Foral indica: “Los valores catastrales así fijados deberán ser revisados cada ocho años.”
Por más claro que está redactado este párrafo, y lo evidente de la necesidad de su cumplimiento, han transcurrido más de ocho años desde la última variación de los valores catastrales, sin que nadie, ni Diputación Foral, ni el Ayuntamiento de Vitoria, hayan dado ningún paso en esa dirección.
A mayor abundamiento, el artículo 12.1 de la Norma Foral que nos ocupa, establece: “Los valores catastrales se modificarán por la Diputación Foral de Álava, de oficio o a instancia del Ayuntamiento correspondiente, cuando el planeamiento urbanístico u otras circunstancias pongan de manifiesto diferencias sustanciales entre aquéllos y los valores de mercado de los bienes inmuebles situados en el término municipal o en alguna o varias zonas del mismo.”
Siendo como es esta misma, la situación exacta que se está dando hoy en día en el Ayuntamiento de Vitoria, una vez más, observamos que nadie ha hecho nada para mejorar la situación tributaria de los contribuyentes.
Todo esto ha supuesto que, en los últimos años, la cuota tributaria a la que han tenido que hacer frente los ciudadanos del Ayuntamiento de Vitoria, propietarios de una vivienda en el mismo, es de todo punto alejada de la legalidad y, por supuesto, de la más mínima justicia, sin que el Ayuntamiento de Vitoria, siendo conocedor de la situación y de la caída del mercado, haya dado ni un solo paso en la dirección de corregir esta situación.
Dado que aunque se iniciaran los trámites de esta modificación, no afectaría a los valores catastrales aplicables a 2.014, y a los efectos de no perjudicar a los ciudadanos, lo lógico sería que, en vez de mantener los tipos impositivos en el mismo porcentaje que el año pasado, se llevase a cabo una reducción de los mismos del 10% tendentes a compensar a los contribuyentes por las reducciones de valor sufridas en sus propiedades.

COMENTARIOS

En 2005 se aprobaron los nuevos valores catastrales para el Ayuntamiento de Gasteiz. El fortísimo incremento que esta medida suponía, encontró el total rechazo de los movimientos populares y la comisión Interbarrios, que consiguió mitigar, en lo posible, esta subida, mediante la interposición, entre otras medidas, de más de 20.000 alegaciones contra los acuerdos municipales que la sustentaban.
Se llegó a una serie de acuerdos, como fue la creación de una escalera de incrementos que permitiría llegar en 2.012 al 0,3%.
Más adelante, en 2.008, se acordó una subida inferior a la prevista en el acuerdo inicial, para evitar una mayor presión fiscal en momentos de crisis económica, acuerdo que se alargó en el tiempo, habiendo llegado a 2.013 con un tipo impositivo del 0,222%. Y ello fue legal, a pesar de que entonces el tipo mínimo era del 0,3% porque se acordó, entre los movimientos sociales y los grupos junteros, una modificación del artículo 14.2 mediante la creación de su párrafo 2º, más arriba reflejado, que suponía, de facto, una reducción del 50% en el tipo mínimo aplicable del impuesto. De esta forma, se daba cobertura legal a los acuerdos de reducción de los tipos aplicables. Para ello se aprobó esta modificación dentro de la Norma Foral 21/2008 de 18 de Diciembre, de ejecución presupuestaria para 2.009.
Así, llegamos a nuestros días. Ya han transcurrido los 8 años previstos por la Norma Foral (artículo 11.8) y hay que modificar, por ello, los valores catastrales, amén de darse las circunstancias especiales previstas en el artículo 12.1.
No se puede aducir que Diputación está trabajando con otros ayuntamientos y que ya le tocará a Gasteiz. La Norma establece como plazo improrrogable máximo los 8 años, por lo que, si no se puede cumplir con él, habrá que poner los medios para que esta dificultad creada por los Organismos Oficiales, no repercuta en el bolsillo de los ciudadanos.
Como hemos visto con anterioridad, a la hora de estudiar cómo se modifican los valores catastrales, éstos no entran en vigor hasta el ejercicio siguiente al de su aprobación, por lo que en 2.014 no se pueden modificar los valores catastrales ya existentes, lo cual supone el incumplimiento de lo establecido en la Norma Foral (artículo 11.8).
Ante esta situación, lo que propone el movimiento popular es un parche para 2.014 y que se inicien los pasos para variar los valores catastrales de forma que los nuevos entren en vigor en 2.015.
Para paliar la actual situación, se propone en 2.014 una reducción del tipo aplicable, del 10%, que, según alega algún grupo, a tenor de lo dispuesto en el párrafo 2º del artículo 14.2, no puede suponer una disminución de la recaudación, ya que el tipo impositivo está por debajo del 0,3.
Sin embargo, el párrafo a que se alude, tiene como finalidad, precisamente, que no vuelva a producirse una situación como la de 2.005, es decir, que no se produzca un incremento descomunal en el importe a pagar por IBI por la revalorización de los valores catastrales. Para ello se permite reducir el tipo impositivo por debajo del 0,3% establecido como mínimo, pero sin que ello suponga reducción de los ingresos por IBI para el ayuntamiento.
En el caso que ahora nos ocupa, la reducción de ingresos no tiene nada que ver con la reducción de tipo impositivo, sino con la reducción del valor de mercado, que ha sido en los últimos 6 años del orden del 40%. Esa circunstancia se tiene que traducir, irremediablemente, en una reducción de los ingresos municipales por este concepto, dado que la base imponible sobre la que se aplica el impuesto es el valor catastral y este está, o debe estar, según establece la norma, íntimamente ligado al valor de mercado, por lo que si éste se reduce, aquél debe hacer lo mismo.
Ello es así por una cuestión de justicia, porque los impuestos no pueden tener carácter confiscatorio, y si no tenemos en cuenta esta reducción del 40% en el valor de los inmuebles sitos en Gasteiz, estaríamos incrementando, de hecho, un 40% el IBI.
De modo que, si fuera necesario, vía Norma Foral de Ejecución Presupuestaria para 2.014, podríamos modificar la Norma para que esta reducción, exclusivamente en este ejercicio, sea posible.
En cuanto a la finalidad de los tributos, efectivamente, ha de ser, entre otras, el mantenimiento de servicios sociales de calidad, pero no se puede gravar con unos impuestos insoportables la posesión de un bien que es reconocido como un derecho básico de la persona, cual es el derecho a una vivienda digna.
Por lo que se refiere a la utilización de los valores de mercado a la hora de hallar los valores catastrales, además de estar establecido por la Norma Foral, es lo que se ha hecho hasta ahora, incluso en contra de la opinión de los movimientos populares, que en la movilización de 2.005, pedían que se tuviera en cuenta el valor de las viviendas de protección oficial. Por eso, no se puede cambiar de criterio precisamente ahora, cuando su mantenimiento supone un beneficio para el ciudadano.
Ante la imperiosa necesidad de revisar los valores catastrales, por estar establecido así en la normativa y, dado que está legislado que el valor catastral no puede ser superior al valor de mercado y, teniendo en cuenta que hoy en día eso es así en casi todas las ocasiones, es indefectible que esta revisión legalmente perentoria ha de suponer una reducción muy fuerte de las bases imponibles por reducción de los valores catastrales, que han de redundar en una reducción de la carga tributaria para todos los contribuyentes porque el motivo de tal reducción, que es la contracción del valor de los inmuebles en Gasteiz se ha producido de forma general y total, independientemente de las circunstancias económicas y familiares de los propietarios.
No obstante, veremos con muy buenos ojos que, una vez efectuada esta adecuación a los nuevos valores, se acuerde una bonificación en virtud de los ingresos y la composición familiar de cada contribuyente. Una propuesta así, estaría en el sentido de lo establecido en el punto 9 del artículo 15 de la Norma Foral, que fue modificada por la Norma Foral 22/2007, de 18 de Diciembre, de Ejecución Presupuestaria para 2.008 y por la Norma Foral 15/2010, de 20 de Diciembre, de medidas tributarias para 2.011. Lo que hay que dejar muy claro es que este tipo de bonificación por cuestión de volumen de ingresos y de composición de la unidad familiar, no puede anular el derecho que asiste a todos los contribuyentes, independientemente de sus circunstancias personales de cualquier tipo, a adecuar sus impuestos a la nueva realidad económica impuesta por la crisis.