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la ley, no obstante, insta al ayuntamiento a colaborar si un proyecto es controvertido

Los colectivos en defensa del parque consideran que la decisión ataca al derecho a la participación ciudadana

Cuando un asunto genera una grave controversia entre la ciudadanía, el artículo 108 de la Ley de Régimen Local contempla la opción de organizar una consulta popular no vinculante con la colaboración del Ayuntamiento. Sin embargo, la que se va a llevar a cabo el 19 de diciembre en Lakua-Arriaga para tratar de demostrar el pesar del barrio por el mordisco de la intermodal al parque se ha topado con la negativa del gabinete de Patxi Lazcoz. Y eso que, en principio, cumple los requisitos para que el Consistorio tenga a bien dotarle de los medios necesarios para llevarla a cabo: la terminal pactada por el equipo de gobierno con el PNV ha suscitado en un solo año la recogida de más de 10.000 firmas contrarias a la afección al parque y la petición de una votación a nivel de toda la ciudad que, pese a no salir adelante, fue respaldada por el PP, EB y EA.

El teniente de alcalde, Juan Carlos Alonso, se justificó echando mano de un discurso muy habitual: si fuera por la ciudadanía, no habría progreso. Según dijo, con votaciones populares y de tener en cuenta los resultados “no se habría construido la Casa del Sida ni el tranvía habría llegado al centro ni habría planta de basuras en Coronación ni existiría el aeropuerto de Foronda…”. No obstante, la iniciativa que promueve la comisión vecinal por la consulta en el parque de Arriaga -formada por la multitudinaria plataforma SOS Arriaga y la de afección cero- no obliga al Consistorio a frenar la estación -cuyo diseño básico ya ha sido aprobado con los votos del PSE y el PNV-, así que la teoría del equipo de gobierno socialista pierde peso.

“Estamos escandalizados por lo que supone esto para la participación ciudadana”, criticó uno de los portavoces del colectivo, el ecologista Andrés Illana, quien exigió a Alonso que pusiera un único ejemplo por el que se facilitaría con medios humanos y materiales la celebración de una consulta. El concejal no dio ni uno solo. “¿Y sin embargo sí intentó este gobierno hacer un referendum para su proyecto de cubiertas? Queda claro que hay que eliminar el artículo 108″, espetó Illana.

El PP, EB y EA sí respaldaron a los organizadores de la consulta, pero su apoyo fue insuficiente. El PNV se alió con el equipo de gobierno con un argumento razonable en tiempos de crisis: no es de recibo gastar dinero en la celebración de una consulta popular que no cambiará el devenir del proyecto. Además, el grupo nacionalista acusó a las otras tres fromaciones de aprovecharse de la situación para poner trabas a la terminal.

La decisión de la mayoría del Pleno hace más difícil la iniciativa, pero aun así se celebrará. La idea es colocar dos urnas en cada calle del barrio y una para aquellos vecinos de otras zonas que quieran pronunciarse. La pregunta será muy simple: ¿Queremos que se respete la integridad del parque?. “Uno de los motivos que ha usado el gobierno para construir la estación ahí es que el parque era un problema para los vecinos y se necesitaba una infraestructura que cosiera el barrio”, explicó Illana.
NOTA: Si en el barrio se vota el basurero hubiese salido que no a esta planta ubicada en el barrio, pero se hubiese podido negociar y proponer en el parque del Norte soterrada.

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