Los veinte millones de euros que Vitoria paga cada año en limpieza y recogida de basuras van a dejar huella, por fin, en toda la ciudad. El Consistorio está ultimando con la empresa FCC las modificaciones del contrato para reducir los servicios en la zona del Ensanche y reinvertir el nuevo excedente en los sectores más alejados de Salburua y Zabalgana, que ahora no entran en la ruta de trabajo de la multinacional
