-->

Coronación es una zona vecina a una de las grandes apuestas del gabinete Lazcoz: el plan Alhóndiga para peatonalizar las calles y revitalizar el comercio. Sin embargo, Domingo Beltrán sigue siendo una zona reservada para el tráfico.

Todo tiene sus pros y sus contras. Hay comerciantes que temen que una peatonalización les pueda reducir la clientela, porque no pueden acudir en coche a comprar ciertos productos, pero sí es verdad que sacar a la gente a la calle siempre es positivo. Cada vez más, las casas parecen mejor equipadas para aislarnos del resto. El ordenador se ha convertido en nuestra ventana al mundo.

¿Qué balance hace de las nuevas líneas de Tuvisa?

Para ir a alguna zona como Txagorritxu está bien, pero para el resto… También tenemos el famoso autobús que nos sube al Casco Viejo, que es un lujo porque al final sólo va el conductor y el inspector. Estamos un poco incomunicados, porque vivimos tan cerca del centro que no se nos presentan muchas conexiones. Y, al final, hay que dejar claro que todos los autobuses de Vitoria llevan al Corte Inglés. No sé quién lo ha organizado y no sé por qué será.

¿El barrio se ha acostumbrado ya a las nuevas líneas verdes de la zona azul?

La asociación ya recogió firmas para criticar por qué tenemos que pagar ahora una cosa que antes era gratis. Es una tasa impuesta. Y, mientras en las casas tenemos que seguir apretándonos el cinturón, en los Presupuestos municipales siempre hay dinero para los grandes proyectos.

¿Le escandalizan, en tiempos de crisis, los 476 millones pactados por las instituciones en torno al soterramiento?

No sé ni si ese dinero cabría en esta habitación [una de las salas de la asociación Errota Zaharra, en la calle Kutxa]… El Ayuntamiento, antes de pedir para su municipio este tipo de reformas, debería plantearse cuáles son sus necesidades básicas. Y me refiero a Intervención Social, a las necesidades de las personas que se encuentran en una situación de exclusión social, a la formación de quienes están en paro y a la posibilidad de crear empleo. Pero ahí ahora se hacen recortes, y no en proyectos que nos cuestan millones y millones.

¿Cuesta ver ahora la posible rentabilidad que, por ejemplo, puede generar el auditorio?

Todos los alcaldes quieren dejar su impronta. Como Cuerda con sus centros cívicos, pese a que se hipotecó el suelo de la ciudad, Alonso con el auditorio… Al final, siempre quieren dejar su firma durante la legislatura. Y no sé si proyectos como el soterramiento realmente son necesarios, pero sí es verdad que la economía municipal resulta complicada. Cuesta decir que no hagan esto ni aquello, porque puede que el municipio al final obtenga esa rentabilidad. Pero hasta que no veamos esos números… Lo que espero es que esos beneficios repercutan en los vecinos. Porque los políticos están y se van, pero los vecinos son los que se quedan, viven en la ciudad y pagan las deudas que generan los políticos.

Las Cuentas del gabinete Lazcoz cuentan con el apoyo del PNV y, por tanto, tienen garantizada su continuidad. ¿Es una buena noticia?

Nuestra sensación, como la de muchas otras asociaciones vecinales, es que falta participación en los Presupuestos. El equipo de gobierno siempre quiere nuestro apoyo, pero luego no cuenta con nosotros.

¿Quieres hacer un comentario a esta noticia?