Si por el sinfín de colectivos, asociaciones vecinales, grupos sociales y sindicatos fuese el Ayuntamiento moderaría inmediatamente su gasto. Así no tendría que preocuparse por medidas impopulares como aumentar los impuestos. Una parte importante de la población podría además, sanear, parcialmente, su maltrecha economía pero, a cambio, el gabinete Lazcoz debería aparcar ideas o proyectos tan caros cómo el Auditorio, el TAV o la nueva consistorial. (more…)
