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Renuncian a tirar la toalla a pesar de tener las máquinas en la puerta de sus casas. La plataforma vecinal en contra de la construcción del parking de la plaza de Amárica llevará a los tribunales la polémica obra, defendida en solitario por el Gabinete Lazcoz. Tras pedir amparo al Ararteko, los comerciantes y residentes han contactado con un abogado para tratar de «frenar» el proyecto. El colectivo denuncia desde hace meses que la infraestructura, con capacidad para 337 coches, 24 motos y 40 bicicletas en sus tres plantas, debería hacerse en otro sitio porque «disparará la contaminación y el tráfico» en las calles Florida y Manuel Iradier.
Pese a que los operarios llegaron al céntrico recinto el lunes, la plataforma contraria al garaje celebró el martes una reunión en la que estableció una hoja de ruta de cara a los próximos meses. La actuación de mayor calado será la presentación de un recurso contencioso-administrativo en los tribunales contra la licencia de actividad a la empresa Vinci Park, concedida por la concejala de Medio Ambiente, Alba Cañadas, el 11 de diciembre.
Portavoces vecinales aseguraron que el permiso «es irregular» porque no ha venido precedido de los estudios medioambientales «previos» sobre tráfico, contaminación acústica y emisión de gases. Los residentes ya solicitaron al Ayuntamiento que anulara este plácet, pero el Consistorio desestimó sus recursos.
«Se nos ha acabado la vía amistosa y ahora vamos a buscar que un juez nos dé la razón», aseguraron. Los vecinos están facilitando dos números de teléfono por los portales con el fin de que las familias se apunten a la lista de demandantes. Los residentes quieren recabar el máximo número de adhesiones para costear «entre todos» los servicios de un abogado.
Inspecciones
En segundo lugar, la plataforma vecinal confía en que el Ararteko, Íñigo Lamarca, demuestre en uno de sus informes que los estudios previos sobre la estabilidad de los edificios no se realizaron en todas las viviendas afectadas. «El Ayuntamiento dijo que así se haría, pero hemos calculado que faltan la mitad de las viviendas. Además, la empresa que hizo los análisis no entró con un notario en las casas -se quedaba sólo en las zonas comunes, como el portal- y tampoco dio un resguardo de su intervención a los vecinos».
Al mismo tiempo, los residentes presentarán una queja por escrito en el Ayuntamiento en la que denuncian que las obras del parking «incumplen» la nueva ordenanza municipal de seguridad. Los dos primeros días, alertan, «había agujeros en el suelo y no pusieron ni vallas. Se podía haber caído cualquiera. Ahora han acordonado la zona con cintas de plástico».
Por último, seguirán protestando contra «el gran error» del parking de Amárica con más carteles y elementos «que demuestren que no lo queremos».

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