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Correo Los cascos viejos de las ciudades suelen ser lugares abonados a los incendios y Vitoria no se salva del problema. Y no sólo porque las vetustas y a menudo frágiles edificaciones tengan más posibilidades de sucumbir pasto de las llamas. El principal riesgo son las instalaciones eléctricas, precarias u obsoletas, que suelen prender la mecha de sucesos trágicos, como ocurrió la semana pasada en Miranda.
Para prevenir siniestros de este tipo, la Agencia de Renovación Urbana, encargada de la revitalización de la ‘almendra’ medieval, va a acelerar el plan de soterramiento y eliminación de tendidos eléctricos de las fachadas a partir de marzo. Con la ladera oeste casi terminada -faltan por enterrar tan sólo dos tramos de Herrería y Siervas de Jesús- el plan de actuación continuará ahora por la ladera este de la colina: calles Cuchillería, Pintorería, Nueva Dentro, Chiquita y Santo Domingo.
«En todas ellas -explicó a EL CORREO el gerente de la Agencia de Renovación Urbana, Gonzalo Arroita- se eliminará de las fachadas el cableado de Iberdrola, de telefonía y del alumbrado público. Además, las antenas de televisión pasarán a la parte trasera de los edificios».
A medida que se vayan acometiendo estas canalizaciones, este proyecto de seguridad y prevención de incendios acometerá la retirada del cableado aéreo, que se irá haciendo vecindad por vecindad. «Después, desde las canalizaciones ya soterradas se hará la acometida al portal, desde donde se llevará el cable a cada una de las viviendas», abundó Arroita.
Con todo, y dado que el riesgo de incendios no está sólo en los tendidos aéreos -la experiencia dice que la mayoría de los siniestros se fragua, de hecho, dentro de las casas- las actuaciones previstas incluyen también la modernización de redes en patios y portales.
Y aún hay un tercer peldaño: el interior de los pisos. Cuando los propietarios de las viviendas no están por la labor de adaptar el cableado de sus hogares (las redes antiguas son de 125 voltios, frente a los 220 habituales) también hay que actuar. En esos casos, «se coloca un transformador o se hacen las reparaciones necesarias», expuso el responsable de la agencia.
Plan de ayudas
En este sentido, Arroita recordó que los residentes pueden acogerse a las ayudas que tanto el Ayuntamiento como el Gobierno vasco disponen para este tipo de actuaciones, y que pueden llegar a alcanzar los 2.200 euros. Las subvenciones se pueden solicitar a título individual o de comunidad.
Por este motivo, y a fin de que todos los vecinos del Casco Medieval sepan de la existencia de estas ayudas, la sociedad municipal llevará también a cabo una campaña informativa en colaboración con los bomberos. Y se realizará también un estudio para la instalación de extintores «en aquellos puntos donde puedan ser eficaces».
Todas estas actuaciones vienen a reforzar la privilegiada posición de Vitoria en la modernización de las redes eléctricas. Y es que el soterramiento de las líneas comenzó hace ya veinte años. En concreto, en la plaza de España. A partir de aquel momento, se aprovecharon todas las obras de urbanización en las diferentes calles del barrio para canalizar el cableado bajo la calzada y acabar con los obsoletos tendidos aéreos y con aquellos que serpenteaban sobre las fachadas.

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