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correo La presión de los grupos ecologistas y la inquietud vecinal han surtido efecto. El Ayuntamiento de Vitoria estrechará el control a las antenas de telefonía móvil repartidas a lo largo y ancho de la ciudad con tres nuevos sensores. La capital alavesa duplicará el número de equipos actuales encargados de analizar la radiación de estos mástiles. El Gabinete Lazcoz acaba de invertir 28.617 euros en la adquisición de los mecanismos, que serán suministrados por la empresa Wavecontrol y que estarán en funcionamiento en el plazo de dos meses.
El Departamento de Medio Ambiente calculó el pasado mes que Vitoria cuenta con más de 300 antenas de telefonía, aunque el Consistorio es consciente de que el número exacto de repetidores oscila constantemente. Por ejemplo, datos recabados por este periódico durante el pasado verano revelaban que en Euskadi había 2.581 mástiles, 441 de ellos en Álava.
Pese a su progresiva implantación en los tejados, lo cierto es que estos postes arrastran mala fama. Numerosas comunidades de vecinos desconfían de estos mástiles por los posibles daños que puedan generar sus radiaciones. «Por ahora las mediciones que hemos realizado destacan que estamos por debajo de los índices marcados por los organismos internacionales, pero nunca está de más controlar mejor este despliegue», explican portavoces del Gabinete Lazcoz.
Obra ilegal
La desconfianza de algunos vecinos se fundamenta en dos factores. Por un lado está la presencia de estas antenas en las cercanías de viviendas, colegios o centros sanitarios. Por otro, la constante sospecha de que algunas operadoras de telefonía instalan los postes sin permiso. Una de las revueltas más sonadas ocurrió hace poco más de dos años en el barrio de Coronación, cuando más de 1.200 propietarios de viviendas expresaron públicamente su frontal rechazo a la colocación de estos repetidores en los tejados de sus casas tras afirmar que Telefónica Móviles intentó poner uno en el número 3 de la calle Simón de Anda «sin licencia».
No ha sido el único caso. Los vecinos del Casco Viejo han denunciado este año de forma reiterada que sufren «una plaga de antenas ilegales». Este mismo mes, el Gabinete Lazcoz ordenó retirar uno de estos mástiles en el número 2 del cantón de San Marcos.
Diversos expertos aluden a estudios de la Organización Mundial de la Salud para confirmar qu las emisiones radioeléctricas de los teléfonos móviles «no tienen efectos adversos sobre la salud» si están dentro de los límites legales. Para vigilar que esto se cumple, el Ayuntamiento cuenta en estos momentos con tres estaciones de medición que pueden cambiarse de ubicación. Por ejemplo, ayer mismo había una encima de las oficinas municipales de la calle San Prudencio y otra en el tejado del centro cívico Lakua

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