-->

DN Los vecinos de la Azucarera cuyas viviendas se encuentran junto a la subestación eléctrica de Iberdrola, se sienten “desamparados y desalentados” y han solicitado al Ayuntamiento “un estudio objetivo que contemple mediciones de ruidos y emisiones de ondas electromagnéticas y su incidencia en la salud”. Su petición llega después de que la concejala de Urbanismo, Mariví Castillo, anunciara la firme decisión de su grupo de sacar las dos instalaciones de Iberdrola (Azucarera y San Julián) fuera del casco urbano. Sin embargo, para los vecinos de la Azucarera esta intención es de momento insuficiente porque “las fechas para que se produzca el traslado se disipan en el tiempo y no hay un compromiso claro por parte del Ayuntamiento en cuanto a plazos para llevarlo a cabo”, dicen.

Respecto a este extremo y teniendo en cuenta que el traslado se llevaría a cabo basándose en el principio de precaución, los vecinos de la Azucarera reclaman un estudio que “determine las medidas paliativas a instalar para protegernos, minimizando los efectos negativos que genera la subestación, hasta que se produzca el traslado”. En una nota, los vecinos consideraron que el Ayuntamiento “intenta manejar a la opinión pública con titulares surrealistas” mientras ellos siguen expuestos a molestias y riesgo

¿Quieres hacer un comentario a esta noticia?