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correo Dos hombres, de 42 y 33 años, fueron detenidos el martes cuando agentes de la Ertzaintza les sorprendieron mientras intentaban robar en un bar del barrio Coronación. Uno de los asaltantes intentó escapar por el agujero que originó tras romper el cristal de la puerta.
Sobre las 5.30 horas de la madrugada la Ertzaintza recibió un aviso de un vecino de la calle Bruno Villarreal, quien alertaba de fuertes ruidos que provenían del bar Samba. Varias patrullas llegaron poco después y sorprendieron a los ladrones -S.A.R. y F.J.A.R.- con las manos en la masa. Uno de los detenidos pretendía escapar por el hueco que quedó en la puerta tras romper sus cristales, pero los agentes llegaron a tiempo y lograron capturarlo.
El otro individuo se escondió detrás de la puerta del baño del bar, pero los policías lo encontraron cuando inspeccionaron el local. Además, los presuntos ladrones intentaron atracar anteriormente otro bar próximo, pero no pudieron acceder a su interior.
Los dos arrestados, acusados por un presunto delito de robo con fuerza, fueron trasladados a las dependencias de la Ertzaintza en Vitoria y puestos a disposición judicial horas después.
El encargado del bar afectado, Bolam Meheaoue, se mostró molesto por lo sucedido, pero satisfecho por la rápida actuación de las patrullas. «Algún vecino les avisó y por suerte aparecieron con tiempo para evitar que robaran el dinero», agradeció Meheaoue.
Z.O.D. es camarera en el bar Los Molinos, donde los delincuentes intentaron entrar antes sin éxito. «Cuando llegamos a la mañana vimos que la puerta había sido forzada con una palanca, pero no pudieron abrirla y desistieron», explicó. Pese a que la puerta mostraba signos de haber sido forzada, no tuvieron que lamentar ningún daño considerable.
«Volverá a ocurrir»
Los dos afectados se consideraron afortunados ya que «no nos robaron nada y no siempre se tiene tanta suerte». Y es que tanto los hosteleros como los vecinos se quejan por la poca protección que hay en la zona y piden que se tomen medidas al respecto porque es una calle «poco segura».
Mari Carmen Rico y Begoña del Río, vecinas de Bruno Villarreal, lamentaron la falta de vigilancia que hay en la zona, ya que «por aquí pasa gente muy peligrosa y esto volverá a ocurrir». Rico señaló a la proximidad al Casco Viejo como uno de los factores «que convierten a esta calle en una de las mas peligrosas de Vitoria».
Andrea, camarera del bar El 13, apuntó que nunca han intentado robarles y por eso estaban tranquilos, pero basta que pase algo así «para preocuparnos».
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