ELPAÍS/Madrid* : Las Tablas sigue pareciendo un decorado de cine. Una ciudad del Oeste sin sheriff en la que de noche tiemblan los escaparates ante la amenaza de alunizajes. Cuando en 1997 el Ayuntamiento autorizó los barrios del norte, anunció que acogería a más de medio millón de personas. Jóvenes parejas en busca de un precio terrestre se lanzaron a ocuparlos espoleados por faraónicas promociones urbanísticas. (more…)
