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Diario de Noticias de Alava La alarma saltó en cuanto varios vecinos de San Cristóbal supieron que junto a su portal se abriría una nueva mezquita. Para apaciguar las reacciones de rechazo, la asociación vecinal se ha propuesto promover el acercamiento entre musulmanes y residentes. Con este objetivo ha organizado una visita al templo de Barrenkale en septiembre, convencidos de que con el conocimiento mutuo desaparecerá la desconfianza.

Aunque llevan “semanas con la idea a vueltas”, el representante vecinal, Miguel Ángel Ruiz, señala que la cita “se ha tenido que posponer hasta la llegada del nuevo curso, dado que la mayoría de residentes se encuentran ahora de vacaciones”. El planteamiento surgió a raíz de un encuentro entre el portavoz de San Cristóbal y un representante de la asociación árabe Sunna, en la mezquita que esta última tiene en la calle Barrenkale del Casco Viejo.

Ambos acordaron organizar una visita de los vecinos al templo. Aunque la fecha está aún sin fijar, está previsto que sea un viernes hacia las 14.30 horas, ya que es cuando los musulmanes celebran el culto más importante y multitudinario de la semana. Los dos representantes plantearon, asimismo, realizar una reunión entre promotores de la futura mezquita y el portal número 5, contiguo a la lonja en la que se habilitará el templo islámico. Sin embargo, la asociación aún no tiene “ni idea de quiénes son los impulsores de la futura mezquita en San Cristóbal”.

promotores anónimos “Según tenemos entendido, la financiarán treinta familias particulares, pero todavía no se nos ha presentado ninguna”, puntualiza Ruiz. Y es que, aunque han intentado contactar con ellos “ha sido imposible. Nos contestan que ellos no funcionan así”, lamenta el portavoz vecinal de San Cristóbal.

Por otra parte, advierte de que “a pesar de que la asociación ponga todos los medios para al acercamiento de las partes, aún no sabemos si los vecinos aceptarán”. Aún no ha pasado ni un mes desde que varios residentes del barrio organizaran, a título personal, una recogida de firmas para la no ubicación de la mezquita, tal y como dictaban los impresos repartidos en bares y comercios de la zona. En apenas una semana consiguieron reunir cientos de firmas.

Entre las rúbricas figuraban las de algunos hosteleros que expresaban su temor a sufrir pérdidas económicas por la presencia de musulmanes en la manzana. Otros se han mostrado “preocupados” por los posibles ruidos y la falta de aparcamientos. Sin embargo, la asociación de vecinos se mantiene al margen de estas reticencias: “No creemos que se generen ruidos excesivos, ya que el local cuenta sólo con capacidad para treinta personas y, a excepción de los viernes, acudirán a rezar una media de quince fieles al día”, explicó Ruiz. En cuanto a la preocupación manifestada por el portal número 5 acerca de sus tuberías, la asociación confía en que no habrá ningún problema en que los vecinos accedan al local para poder arreglar los conductos. Al menos, así se lo han asegurado desde Sunna. Y, en el caso de que surjan inconvenientes, Ruiz subraya que “la asociación tratará de solucionarlos de la forma más eficaz e imparcial posible”.

“Nunca nos hemos opuesto a la apertura de ningún local y de ninguna manera impediremos que se habilite el templo islámico en la calle Pablo de Xérica”, enfatiza el portavoz. Recuerda que, “desde el momento en que se instalen en la lonja, los musulmanes serán parte del barrio”. La mezquita abrirá sus puertas a finales de septiembre o principios de octubre y, para entonces, la asociación espera que las partes implicadas muestren una actitud más receptiva.

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