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CANAL SOLIDARIO. En 2008 más de la mitad de la población mundial vivirá en ciudades, pero unos 1.000 millones serán pobres, según la ONU. Las mujeres y la juventud son los que lo tienen más difícil.
El próximo año, más de la mitad de la población mundial, 3.300 millones de personas, residirán en zonas urbanas, pero unos 1.000 millones vivirán en “tugurios”, el 90 por ciento de ellas en países en desarrollo, según alerta Naciones Unidas en su último informe sobre el estado de la población mundial 2007, este año dedicado al potencial del crecimiento urbano.

Además, se prevé que hacia 2030 la cantidad de residentes en ciudades alcance los 5.000 millones de personas, si sigue dándose el crecimiento urbano que están experimentando las ciudades africanas y del sureste asiático, tal y como explica el director de la División de Apoyo Técnico del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), Rogelio Fernández.

Actualmente, la urbanización se caracteriza por su crecimiento y concentración en países en desarrollo. Entre 2000 y 2030, la población urbana de Asia aumentará desde 1.360 millones hasta 2.640 millones de personas; la de África, desde 294 millones hasta 742 millones; y la de América Latina y el Caribe, desde 394 millones hasta 609 millones.

Por ello, Fernández afirma que las medidas que adopten hoy los gobiernos, las entidades de la sociedad civil y la comunidad internacional serán decisivas para el futuro de las urbes y de los que las habiten, incidiendo en las diferencias sociales, medioambientales y en las condiciones de vida.

Crecen las desigualdades

Según alerta el informe, las personas empobrecidas constituirán una gran proporción del aumento de la población urbana y la mayor parte del crecimiento de las ciudades será consecuencia del incremento vegetativo y no de la migración.

Ante este panorama, el UNFPA propone, “Los gobiernos tienen que reconocer que el crecimiento urbano es inevitable, que los pobres tienen derecho a acceder a los servicios públicos e invertir en ellos”
como iniciativas a seguir por los gobiernos e instituciones, la aceptación del derecho de los pobres a residir en la ciudad y abandonar los intentos de desalentar la migración e impedir el crecimiento urbano, que es el fenómeno de mayor impacto económico y social del siglo XXI.

Asimismo, el informe sugiere adoptar una visión amplia y a largo plazo del uso del espacio urbano, lo que conlleva el reparto de tierras dotadas de servicios mínimos para construir viviendas y promover un uso del suelo sostenible, tomando en cuenta las zonas circundantes. Al tiempo, propone iniciar acciones internacionales concertadas en apoyo de estrategias para el futuro urbano.

A este respecto, Fernández subrayó que nada va a detener el crecimiento urbano porque ahí están los sectores más dinámicos de la economía, de manera que se deben aplicar políticas viables para prever el crecimiento futuro, además de abordar las necesidades actuales.

Mujeres y jóvenes en riesgo

Fernández explicó que las personas empobrecidas viven en las ciudades soportando unas condiciones insalubres, lo que afecta doblemente a las mujeres y a las niñas, que cuando carecen de los recursos necesarios están más expuestas a los efectos de la pobreza. “Las niñas son las primeras en faltar a la escuela o abandonarla, y el empleo de las mujeres está, en su mayor parte, en la economía sumergida”, explica el técnico. Por ello, desde la UNFPA se hace un llamamiento para que los gobiernos y las organizaciones internacionales redoblen su apoyo hacia este colectivo.

Los éxitos y fracasos individuales de los jóvenes serán decisivos para el futuro del desarrollo, apunta Naciones Unidas, que al tiempo añade que los procesos políticos raramente reflejan las prioridades de la juventud, lo que limita las posibilidades de ésta de acceder a los servicios básicos de salud, a las ventajas de la educación y las oportunidades de empleo.

Iniciativas interesantes

Hace tan sólo un par de meses el World Watch Institute ya denunciaba en su informe anual ‘El Estado del Mundo’ que un tercio de la población de las ciudades vive sin agua limpia y en condiciones insalubres.

Ante esto, los investigadores del instituto recogieron una serie de buenas prácticas que en estos momentos se llevan a cabo en varias ciudades de todo el mundo y que lideran un cambio hacia un futuro sostenible en las grandes urbes.

En Karachi (Pakistán), por ejemplo, una iniciativa ha habilitado una red de alcantarillado que beneficia a cientos de miles de viviendas pobres en barrios del extrarradio y que, como se ha llevado a cabo con la colaboración de los vecinos, ha costado una quinta parte de lo que hubiera cobrado una empresa oficial.

En Freetown (Sierra Leona), en cambio, gran parte de la población cubre muchas de sus necesidades gracias a la agricultura urbana.

En España también se han llevado a cabo iniciativas dirigidas a mejorar la salubridad y las condiciones de vida de algunos de los barrios más degradados de las grandes ciudades. En Tenerife, Zaragoza y Barcelona se han puesto en marcha ambiciosas iniciativas de mejora, rehabilitación y reurbanización.

En el barcelonés distrito de Ciutat Vella, por ejemplo, el ayuntamiento de la ciudad y las asociaciones de vecinos de la zona se han unido en la plataforma Foment Ciutat Vella para poner en marcha planes de saneamiento de las calles más degradadas del barrio.

Otra iniciativa interesante es que la que ha llevado a las organizaciones APDH, APIC y Córdoba Acoge a poner en marcha en Córdoba varias campañas dirigidas a mejorar las condiciones de salubridad en los campamentos de personas rumanas que se han instalado en las inmediaciones de la ciudad. A través de medidas de rehabilitación y de actividades de integración, las ONG buscan que estas personas se inserten en la vida en la urbe en unas condiciones justas y óptimas para ellas.

Más información:

UNFPA

World Watch Institute

‘El Estado del Mundo 2007′

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