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Las asociaciones vecinales de El Carmen, Rontegi y Arteagabeitia-Zuazo consideran que el número de viviendas a construir en los terrenos de Sefanitro, en Barakaldo, no debe exceder de 500, de las que el 35% deben ser VPO. Los vecinos apuestan por liberar espacios.

Las asociaciones vecinales del entorno de Fertiberia, antigua Sefanitro, la química que se desmantela actualmente y que junto a terrenos de Befesa servirán de escenario a una próxima operación urbanística de envergadura, tienen como criterio básico el «esponjamiento» de espacios en la localidad fabril, es decir, «quitar viejas edificaciones y dejar espacios».

Según portavoces vecinales, en los años 80, cuando se aprobaron las Normas Subsidiarias había acuerdo generalizado en torno a este criterio, pero en la última década «se hace todo al revés, se construye mayor volumen y se fomenta la especulación». En este contexto, los vecinos alegan que, en lugar de las 2.000 viviendas previstas, se construyan «nunca más de 500, de las que el 35% -se contempla para tal fin el 30%- se debe destinar a VPO».

Además, estas asociaciones plantean «la necesidad de declarar la calidad del suelo» objeto del Plan, un terreno muy contaminado por efecto de la actividad desarrollada en las últimas seis décadas. El Ayuntamiento ni siquiera ha solicitado del Gobierno de Lakua el inicio del procedimiento correspondiente. Junto a ello, reclaman que el PERI quede sujeto a la evaluación conjunta de impacto ambiental, en referencia a residuos de construcción y demolición.

Tras valorar que, en este caso, se rompe el principio establecido por la Ley de Medio Ambiente, según la cual quien contamina, paga, porque «en este caso, a quien contamina se le gratifica con una desmesurada plusvalía», los alegantes sostienen que, al menos parcialmente, el entorno «se puede destinar a usos terciarios e industriales no contaminantes que sigan proporcionando empleo y riqueza».

Las asociaciones vecinales de los barrios afectados piden que el PERI preserve o rehabilite para su utilización «las oficinas, pioneras en la utilización de la plaqueta de ladrillo; las dos torres de refrigeración, únicas de tiro natural existentes» en Euskal Herria, así como los silos y el viaducto elevado que sirve al cargadero que explotaba la empresa en la ría del Ibaizabal.

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